Historias de gatos realmente increíbles

Curiosidades e historias increíbles de gatos

El 20 de febrero se celebra el Día del Gato, por eso hoy queremos dedicar estas líneas a estos lindos animalitos. Empecemos con algunas cifras: Se estima que los gatos llevan relacionándose con los seres humanos desde por lo menos hace 9.500 años. En todo el mundo, la población felina supera los 500 millones y se cree que hay más gatos que perros como mascotas domésticas. Según datos recientes, en España hay más de 21 millones de mascotas, de las que unos 4 millones son gatos.

Las mascotas además de ofrecernos compañía, afecto y protección ayudan a reducir el nivel de estrés y la presión arterial, potencian la autoestima y las habilidades sociales y contribuyen a mejorar la comunicación dentro del hogar. Está demostrado que tener un gato ayuda a mejorar la salud psicológica, reduciendo los síntomas de depresión, ansiedad y soledad, además de propiciar la adopción de hábitos de vida más saludables. De hecho, hay quien asegura que si hubiera que elegir un sonido universal para representar la paz bien podría ser el ronroneo de un gato.

¿Por qué el Día del Gato se celebra en días diferentes?

El 8 de agosto, el 29 de octubre, el 1 de marzo o este 20 de febrero. Existen varias fechas en las que, según el país y tradición, se celebra el Día del Gato. La finalidad es la misma y nos sirve por igual a todos los amantes de los felinos: defender el bienestar de estas mascotas y aprovechar para generar conciencia en relación con los gatos callejeros.

El 20 de febrero es uno de los “días de los gatos” más famoso y el motivo es más que curioso ya que se conmemora el fallecimiento de Socks, el famoso gato de Chelsea, la hija de Bill Clinton, y que en vida se convirtió en uno de los felinos más emblemáticos e icónicos del mundo.

Curiosidades del gato a lo largo de la historia

En el antiguo Egipto, el gato era el animal sagrado de la diosa Bastet, una de las más veneradas divinidades del antiguo Egipto. Matar a un gato se consideraba un delito grave (aunque fuera accidental) y el culpable era condenado a muerte, además, las familias adineradas incluso llegaban a momificarse con sus felinos. Otra curiosidad de la época es que en caso de catástrofes, el gato era lo primero de toda la casa que se ponía a salvo.

En época de los romanos, los gatos también gozaron de fama y simbolizaban la victoria. Pero todo cambió en la Edad Media cuando nuestros amigos los gatos empezaron a vivir tiempos complicados y eran perseguidos por creerse que eran la reencarnación del demonio. La cosa llegó hasta tal punto que tener un gato era sinónimo de ejercer la brujería. Esta persecución fue especialmente grave en Inglaterra, Alemania y Francia, países en los que el día de Todos los Santos se quemaban en la plaza pública cestos llenos de gatos vivos.

Napoleón, el salvador de los gatos

Debido a la persecución que sufrieron los gatos, ratas y ratones campaban a sus anchas y tuvo que ser Napoleón Bonaparte quien, aunque no le gustaban nada, se convirtiera en el gran salvador de los gatos al estimular su cría con el fin de acabar con la plaga de roedores que existía en aquella época.

Situándonos ya hoy en día, hay gatos que por su actitud y sus acciones pasaran también a la historia como pequeños héroes felinos. Os contamos dos historias que os harán adorar aún más a estas mascotas felinas y ver hasta dónde son capaces de llegar por sus dueños y seres queridos.

Holly, la gata que recorrió 320 km para volver a casa

Estamos acostumbrados a oír historias de perro que vuelven a casa después de perderse, pero en el caso de los gatos es menos habitual. Holly era una gata de cuatro años cuando, en una excursión familiar, se perdió en Florida en noviembre de 2012. Dos meses y 320 km más tarde, la noche de fin de año regresó a casa. Holly tenía implantado un microchip que permitía identificarla, así que no hubo duda de que era ella.

Los científicos están de acuerdo en que las historias de perros que regresan a casa son más comunes que las de gatos, ya que éstos no poseen el tipo de cualidades que permiten estas hazañas. Aun así, su instinto también juega un papel primordial y puede hacer que un gato sea capaz de asociar direcciones.

Pwditat, el gato guía

Terfel, un perro ciego de Gales, sufrió un cambio de vida radical el día que conoció a Pwditat, un gato callejero. El perro padecía una ceguera desde pequeño que hacía que no saliera de casa por miedo a tropezar con algo. El día que su dueño adoptó a Pwditat las cosas empezaron a cambiar para él. El gato se acercó a su canasta y lo llevó hasta el jardín. Desde ese día se han hecho inseparables y el gato guía al perro por toda la casa ayudándose de sus patitas. Una historia increíble que demuestra que la amistad entre gatos y perros puede superar todos los límites.

Se suele pensar que los perros tienen la exclusiva de ser los mejores amigos del hombre y quizás los gatos no sean el prototipo de mascota héroe, pero las historias que os hemos contado demuestran lo contrario. Lo que está claro, además, es que, si un gato te quiere, es que te lo has ganado, porque los felinos no son de los que se van con cualquiera.

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