Alimentos prohibidos para perros

Alimentos prohibidos para perros ¿Qué hay que evitar?

¿Sabías que determinados alimentos pueden ser gravemente tóxicos para nuestros perritos? Hay una serie de componentes de la dieta humana que producen efectos realmente adversos sobre nuestros pequeños. En este artículo veremos cuáles son los alimentos prohibidos para perros y qué efectos pueden tener

Uvas y pasas

Se han encontrado casos de envenenamiento por uvas o pasas. El animal comienza a presentar un malestar intestinal que sigue con un fallo renal agudo. Los síntomas primarios son vómitos, letargo, apatía, anorexia, diarrea, dolor abdominal, debilidad… Si no se trata a tiempo, el perro es incapaz de producir orina, lo que puede llegar a ser irreversible.

El tratamiento inmediato consiste en inducir el vómito y hacer un lavado estomacal. Es importante acudir al veterinario si observamos síntomas similares y cabe alguna posibilidad de que haya ingerido este tipo de alimento

Chocolate

El gran prohibido. Se descubrió durante la 2ª Guerra Mundial, ya que muchos animales, entre ellos los perros, se intoxicaban tras darles productos derivados del cacao para suplementar su alimentación.

A pesar de ser muy gustoso para los perros, es relativamente tóxico. La intoxicación se produce por la teobromina, presente en todo tipo de chocolates (en algunos más que otros, como el chocolate negro). Si un perrito consume una pequeña dosis de chocolate no puede haber problema. Sin embargo, la teobromina permanece en el cuerpo y puede acumularse si las ingestas son repetidas en el tiempo, produciendo así la intoxicación.

Los síntomas son vómitos, diarrea, agitación, temblor muscular, debilidad, convulsione. En casos extremos daño renal, coma y muerte, por lo que es vital actuar antes de las 6 primeras horas.

No existe un antídoto, sino que se aplica un tratamiento sintomático para minimizar la absorción de teobromina. Acude al veterinario si ves que tu perrito ha consumido o puede haber consumido chocolate en exceso,

Cebollas y ajos

Uno de los ingredientes favoritos de la cocina humana es también un ingrediente al que los peludos son muy sensibles. Tanto crudas como cocinadas, el ajo y la cebolla pueden provocar lesiones oxidativas que afectan a la circulación y al organismo del perro. Una cantidad pequeña de cebolla fresca puede resultar tóxica.

Los síntomas más comunes son palidez en las membranas mucosas, taquicardias, letargia, debilidad… Los vómitos y la diarrea también pueden estar presentes. Si la ingesta es pequeña, la intoxicación se resuelve al cesar el consumo.

Sin embargo, en los casos más graves se puede llegar a desarrollar un falo renal, siendo posible la muerte. No existe un antídoto, por lo que el tratamiento se basa en la reducción de los efectos y la prevención de la lesión renal. La inducción al vómito puede ser útil en las primeras horas tras la ingestión de cebolla.

Acude al veterinario

Es de vital importancia que siempre que notes una anomalía en la conducta o que haya podido consumir alimentos prohibidos para perros que le puedan producir estados de letargo, vómitos, diarreas o efectos clínicos como los comentados anteriormente, acudas al veterinario de forma inmediata. El tiempo suele ser vital en estos casos, por lo que esperar unas horas de más puede llegar a ser letal para tu pequeño.

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